09 martes
febrero 2010
 

09/02/2010
EN HONOR DE RAÚL

Si tienes a tu hijo al lado dile que se fije en Raúl. Que se fije y aprenda. También ahora mientras buitres mediáticos merodean su presunto cadáver lleno de sangre fresca y avariciosa. Dile a tu hijo que le mire a los ojos y vea cómo es una mirada noble. Dile que observe cómo hay que hacer para concentrarse. Que vea su actitud en los partidos, su sacrificio sin límites, su hambre de lucha, su respeto al contrario y al compañero. Si tienes a tu hijo al lado dile que agradeces a Raúl muchas noches de sueños hermosos, muchas mañanas de tertulias humeantes, muchas horas de gozo, recuerdos y victorias. Dile que se fije en cómo hay que avanzar hacia un éxito digno, hacia los sueños posibles: sin hazañas oscuras, sin estúpidas soberbias, sin mentiras que terminan cobrando su impuesto miserable.
Si tienes a tu hijo al lado dile que se fije en Raúl. Que se fije y aprenda a apretar los dientes y a luchar cuando el entorno te agobia. Que aprenda a levantar la cabeza en la derrota (que siempre es momentánea), porque has descubierto que la verdad, la honradez, el trabajo y el tesón son columnas de la vida que ninguna tormenta podrá derribar. Mira a los ojos a tu hijo, o a tu hija, y diles que odien esos programas de la tele que denigran el talento, exaltan la mentira y enseñan el éxito fácil, sin esfuerzo ni sacrificio. Y muéstrales el ejemplo de Raúl. Diles que cuando vayan contigo al campo no le quiten los ojos de encima. Que aprendan de él, porque aunque Raúl ya esté perdiendo la batalla del tiempo (la edad no perdona), con su actitud ha ganado para siempre, en nuestro corazón, la batalla del respeto.