20/02/2016

SE LES NOTA EN LA MIRADA

Vi el partido de La Roma en un bar donde la gente no perdona ni una. Los hay del Barça que miran a los del Madrid como diciéndoles que buena es la que les espera. Luego están los del Atlético. Son expertos en exorbitar cualquier infortunio contra la camiseta blanca. Los que no son de nadie son los menos. Se dedican a observar y expanden su aliento trufado de calamares con una objetividad impasible. Aunque al final enseñan de qué pie cojean. Muestran con qué resultado quieren irse al catre para pensar el fútbol como una medicina de sueños.

El otro día cuando La Roma tenía dos en la mochila dijo uno que si Cristiano hacía las gansadas de Neymar sería degollado al instante. Si despreciaba con la perfidia de Messi se hablaría de "la insultante superioridad histórica del Madrid". Hay cosas, insistió, que solo se le permiten al tridente. No les vendría mal a Suárez y a Neymar un cursillo de respeto al contrario.

Sin embargo resulta que el soberbio histórico tiene en el banquillo a un tipo tan llano como Zidane. Y el otro a un borde como Luis Enrique que se quita los periodistas de la solapa como migas de pan. Zidane es atento y humilde. Poco a poco va creando un alma solidaria. Hacía tiempo que no se veía un gozo tan común con el gol. La alegría de Cristiano abrazándose al francés hace tiempo que no era tan auténtica.

A los que gozan el dolor madridista se les ve menos felices con Zidane. No les ha gustado que diga Sacci que el Barça tiene miedo al Madrid, el único equipo que puede ganarle jugando de tú a tú.

Tiempo al tiempo. Antes han de pasar demasiadas cosas. Pero nadie duda de que al Madrid se le nota en los ojos que goza con el trabajo. Y son muchos a los que les encantaría que alguien (sobre todo el Madrid) castigase esa soberbia irrespetuosa del tridente. La sombra de ese futuro está al lado de unas semanas de fútbol apasionante.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 09/12/2021 a las 04:12h.