10/10/2015

PACIENCIA Y ESPERANZA

Lo dijo Guardiola, si Benítez consigue meter a Cristiano, Bale y Benzema en un proyecto de equipo en el que el conjunto (y dentro del conjunto la defensa es el cimiento del edificio) envuelva a las individualidades habrá creado un equipo casi imbatible. Bueno, esto último no lo dijo, pero se deducía de sus palabras que la mejor plantilla del mundo es la del Madrid, y que si eso funciona será difícil vencerla. Y Benítez está en la tarea. Va resguardando la portería. Va creando una sintonía defensiva. Va poblando el centro del campo de lógica. Va organizando el equipo para que la dinamita que tiene arriba pueda dar más que cualquiera de los últimos años.

Pero Benítez tiene un problema, Huston. Y es que, a diferencia de otro oficio, el entrenador del Madrid jamás puede cometer un error. Si lo hace rayos y truenos caerán sobre su cabeza. Ejércitos de periodistas (unos de buena fe y otros con ansia de derrota madridista) comenzarán a anunciar el apocalipsis, pues ya descuentan que el sistema de Benítez (férreo, amarrategui, mecánico, adalid de la seguridad…) no funcionará en esa púrpura angelical que son los jugadores del Madrid. Y aunque el equipo va rodando con una seguridad que se le echaba en falta, acoplándose y buscando la máxima eficacia, porque no le sale tan pronto lo previsto con el Atlético, y empata pudiendo haber ganado, le cae encima un aguacero de descréditos y una falta de confianza injusta.

No sé si Benítez conseguirá su objetivo (que es ganar Liga o Champions Ligue) o no. Pero ocurra lo que ocurra nadie podrá negar una seriedad y una profesionalidad impresionante en su trabajo. Nada hace sin sentido. Todo tiene una lógica aplastante, que como todas las lógicas, es discutible y ha de vencer la realidad. Creo que hasta ahora va venciendo. Para mí tiene buena pinta el asunto. Ah, y para terminar, un puntito de silencio prudente no sería mal consejo para Sergio Ramos.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 02/07/2022 a las 06:07h.