18/09/2015

PAU RONALDO

Algún día el tiempo dirá su adiós y los goles serán destellos de un documental, cifras, recuerdos de grandes noches que fueron más bellas en el momento en el que la palabra gol se oyó más allá de las ventanas. El gol es la luz del fútbol, su Vellocino soñado, y si falta los focos se apagan, el equipo cabecea, una sombra se aloja en las noticias y los periódicos son como la picadura de una avispa mañanera. Sin gol no hay paraíso. Hay dudas y negaciones. Muere la belleza de una buena jugada, que por falta de gol, sólo tiene la vida de una entradilla sin titular. El gol es, como diría un sexólogo, el orgasmo del futbol. Y Cristiano Ronaldo es ante todo gol. Es un insaciable perseguidor del gol. Si mete cinco quiere seis. Si seis siete…

Por eso no entiendo que se pusiera en duda su puntería a principio de temporada. Llegué a leer a sesudos columnistas que decían que a Cristiano se le había acabado el hambre de gol. ¡Toma ya el ojo clínico! Y marca ocho en dos partidos. A Ronaldo se le acabará el gol cuando deje el fútbol. Mientras tanto será ese gran depredador que agota defensas, que está lleno de virtudes rematadoras, derecha, izquierda, de cabeza…, con ese instinto de hacer daño, de romper una defensa en un golpe, sin demasiados mareos.

Quizá hoy, contra el Betis, Ronaldo se convierta en el mayor goleador del Madrid al marcar 324 tantos en cinco años. Va a más de un gol por partido. Me imagino que alguien dirá a Florentino en la asamblea que acertó con su fichaje, con su tensión con el Manchester para comprar el diamante. Superará a Raúl, al gran Raúl modelo de deportista, profesional y persona. Y lo hará en muchísimos menos partidos, en un fútbol más duro, más físico, en el que se protegen los equipos con escudos antimisiles. Qué grande Ronaldo. Benitez lo compara con Gasol en su eficacia y liderazgo, y no creo que sea para el Madrid menos importante que Gasol para España.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 09/12/2021 a las 05:12h.