20/09/2014

LA FAMILIA


En los equipos hay dos tipos de jugadores. Lo digo reduciendo mucho, claro, pero creo que vale. Están los que son de la familia y los que están de paso, o de alquiler, o incluso de vacaciones. Los primeros suelen ser jugadores de la cantera. Desde jóvenes o niños van poco a poco alimentando en su corazón el día del debut. Duermen con el escudo en la cabeza. Y aceptan ganar menos dinero, (qué mérito en estos tiempos avariciosos y vacíos). Pesa mucho en la balanza cumplir su sueño más grande, algo que pocos humanos podemos decir. También están los que tienen en el pecho el escudo que soñaron de niños, como Bale o James. O los que una vez dentro se enamoran tanto, que son parte vital de la familia, como Cristiano Ronaldo.

Y luego están los otros, los que ofrecen su fuerza de trabajo, y punto. Dicen que son ante todo profesionales. Y nada hay que decir, por supuesto. Viven con el contrato en la cabeza, y en cuanto caen algunos buenos partidos, van a los despachos a pedir más dinero. Más dinero, más dinero, papá, papá, consíguenos un poco de dinero más, o algo así, como en aquella canción de los años de las vacas gordas.

Jamás estos piensan entregar una gota de sudor que no sea remunerada. Si se besan el escudo, cuidado, que pronto pasarán la correspondiente factura. En el Madrid tipos como Makelele antes o Di María ahora son verdaderos modelos. El caso de Alonso creo que es un asunto más de nomadismo, como el de Schuster. Y como es un hombre tan respetuoso y educado, no conviene decir cómo se llama eso de dejar a tu equipo al comenzar la temporada, para engordar al mayor enemigo.

De la primera clase son también Iker, Varane, Ramos, Benzemá, Pepe, Arbeloa, Barrajón, Modric, Marcelo y más… Ellos son la familia, y no parece escasa. La familia es lo más seguro cuando vienen malas. Y cuando vienen buenas. Esa es la suerte del Madrid, la gran familia que es. Algo muy importante en el fútbol, de momento.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 05/12/2021 a las 03:12h.