23/11/2013

EL ÍDOLO FIEL

Sea contra el Barça, Suecia, la Juventus de Turín o el Almería, Ronaldo siempre será el mismo. Siempre habrá la misma tensión por alcanzar la victoria, el mismo fuelle por no dejar nada olvidado en el fondo de los tejidos. Ahora el mundo ha descubierto que además de un gran jugador, es un gran tipo. Por eso los elogios se extienden sobre la mesa como un mantel multicolor. Ayer algunas declaraciones poco políticas, cierta autoestima incomprendida y una rectitud militar, generaron absurda antipatía que usaron sus enemigos para esconder su nobleza. Hasta el mismo Blatter cayó preso del estereotipo, realizando una parodia que al final le ha venido bien, para presentarse al mundo como lo que es, un gigante sobre la yerba. Un gran jugador cuya obsesión es ser mejor cada día.

Y eso que sus virtudes naturales podrían favorecer que en algún momento sesteara, lo dejara todo a su propio talento, se dejara llevar por el éxito y la fama, verdaderos virus que producen la enfermedad del conformismo. Al contrario, esa es palabra que no existe para Ronaldo. Ni siquiera el lógico relajamiento de después de la proeza. Pues si desenvuelvo los ficheros de mis ojos encuentro que su lucha jamás se ha debilitado. Cualquier encuentro, para Ronaldo, es el único importante. Lo que supone un doble respeto. Para los contrarios porque jamás los desmerece y para el respetable porque siempre ofrece lo mejor que tiene.

A eso lo llamo fidelidad. Una cualidad que en este mundo tan falsario hay que agradecer. Fidelidad a los colores, al fútbol, a sus talentos, al concepto de tesón, que en el deporte es una de las virtudes capitales. Por eso seguro que hoy, contra el Almería, en un partido en el que cualquier ídolo se relajaría, veremos a Ronaldo de siempre. Se dejará el alma, desplegará su mejor versión, marcará para acercarse al récord, al cabo será un ídolo fiel a lo que ama.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 17/02/2020 a las 19:02h.