12/10/2013

EL DILEMA DE FLORENTINO

Florentino siempre tiene el mismo dilema. La grandiosidad monetaria, o el romanticismo de los valores que surgen de las raíces. Globalización o alma llena de pasiones y memoria. Lewandowski o Morata. Espinillas criadas en los rostros adolescentes de los que han mamado la yerba en los campos madridistas, o movimiento de la chequera, como bandera de enganche, para captar las inteligencias que despuntan en cualquiera de los países lejanos. Hollywood lo hizo en sus años dorados, llevándose a los genios de medio mundo, pero crio directores y actores con pantalones cortos en sus pechos de madre insaciable.

Si le dicen a Raúl que tiene que ir despacio, que es un error cargarle con responsabilidad excesiva, en vez de lanzarlo a la piscina para aprender a sobrevivir, igual habría sido un gran jugador de cualquier equipo de primera lleno de la añoranza de haber triunfado en el Madrid. Pero en el banquillo estaba un romántico como Jorge Valdano, que se jugó el cuerpo y la chequera por la idea que su mente soñaba. Y sentó a Butragueño dándole a Raúl armas de acero para que saltara a la batalla sin excesivas prudencias. Raúl mordió, jugó, luchó, se atrevió, apretó, no tuvo miedo a los músculos que querían arrollarlo. Llenó el Madrid de osado romanticismo. Con el tiempo consiguió tres copas de Europa alimentado una leyenda que se estaba quedando en los huesos.

El otro día Morata salió con el alma de Raúl en los dientes. Se le notaba que la espera le hacía daño. Tenía urgencia por demostrar que llevaba dentro un guerrero del Bernabeu. Luego Jesé hizo lo mismo. Y ambos fueron el aire fresco que las praderas jóvenes del madridismo lanzaban con fuerza al futuro.

Florentino tiene un dilema. Abrir la caja fuerte o abrir el corazón. Homenajear a los guerreros madridistas del pasado, que salieron de sus propios vestuarios, o contratar un mercenario más. En los próximos meses veremos cómo resuelve el dilema.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 05/12/2021 a las 02:12h.