08/09/2011

LA FUERZA DE DOS IMPERIOS



Los aficionados del Madrid tienen la suerte de tener enfrente a un equipo como el Barcelona. Los aficionados del Barça también tienen la fortuna de tener enfrente a un equipo como el Madrid. Y los aficionados al fútbol, ya sean de España o del mundo, tienen la suerte de que existan dos equipos como el Madrid y el Barça, ambos alérgicos a lo mediocre, obsesivos con encontrar la cima, luchando siempre porque el objetivo a conseguir sea lo máximo.

Son dos polos contrarios que se alimentan. Y son como son porque el otro existe, igual que no hay lo alto sin lo bajo o lo gordo sin lo flaco. Ellos perfeccionan cualquier concepto que podamos tener de batalla futbolística. Y además, para que nuestros ojos no se pierdan en lances vulgares, están creando el fútbol del futuro. Ahora se escribe una historia de la que mañana podremos decir que la vimos con nuestros ojos. Por eso cuando salen al campo los dos gigantes los demás se paran y observan lo que hacen.

El gran Hemingway escribió con su prosa apasionante el duelo de Antonio Ordóñez y Luis Miguel Dominguín. Dos genios de la arena, dos héroes épicos protagonizando una leyenda, que como todas las buenas, ya no morirá. Con sus enfrentamientos crearon una época taurina de la que aún se habla y que, por supuesto, aumentó el número de aficionados y el valor de la Fiesta. Y qué sería del tenis sin los agónicos lances entre Nadal y Federer o Agassi y Sampras, o del boxeo sin la dictadura de Cassius Clay y Joe Frazier, dos conceptos, dos estilos, dos estatuas que con su sombra lo envolvieron todo, pero que también consiguieron que fuese más admirado. Podríamos seguir con los demás deportes y siempre encontraremos un duelo en la cumbre.

Hay duelos que engrandecen el deporte. Éste nuestro de aquí engrandece el fútbol en general y por supuesto también nuestra liga. En ella hay un combate con los ejércitos y las armas más poderosas del momento, y por eso, es injusto compararla con otras menores. Aunque sólo sea porque en ellas no ven un fútbol de tantos quilates. El listón está tan alto que pocos podrán compararse. Además, no hay que olvidar que en fútbol la lógica puede ser sorprendida. El resto de los clubes tienen el maravilloso reto de poder ganar al Barça y al Madrid. El fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y el resultado nunca está escrito de antemano. Por eso me parece absurdo que algunos presidentes den ya por perdido su partido contra ellos. Flaco favor hacen a sus jugadores.

Da igual de qué equipo sea uno. Si lo que se ama es el fútbol es lo mismo el norte que el sur, África que Rusia, el imperio que las provincias, lo importante es la fuerza del buen fútbol, la pasión de llegar a la cima, la belleza del espectáculo. Por eso el Barça y el Madrid están partiendo el mundo en dos. Pero cada uno de los bloques ha de mirar a nuestra tierra. Esto también es bueno para esa imagen de marca España que recibe un dardo cada mañana. Está claro que ésta es una realidad positiva. Y lo demás es miopía.



Impreso desde www.manueljulia.com el día 02/07/2022 a las 07:07h.