09/01/2011

UN DEBATE APASIONANTE


Hay un debate apasionante entre filósofos y neurólogos. Un debate muy profundo. Pero ¿apasionante?, me dice alguien a quien tengo la osadía de comentar el tema. Sí, claro, le digo, no van a ser todos los de Gran Hermano, Sálvame o los de las tertulias políticas. Vamos, que la frontera del interés no ha de acabarse en las poses de Belén Esteban.

Este debate tiene como fondo al cerebro, sus atributos sicológicos. La neurociencia está estudiando los movimientos de las neuronas, su sinapsis, y la localización de acciones dentro del cerebro. Nos dice, por ejemplo, porqué a través del olor o el sabor se despierta el recuerdo. Lo de la magdalena de Proust. Cuenta Proust que muchos años después, al percibir el olor de una magdalena, recordó momentos de cuando era niño. Le renacieron aquellas tardes en las que su tía les llevaba dulces recién tostados cuando estaban cansados de jugar. Pues según la neurociencia cognitiva esto ocurre porque la percepción del olor y el sabor está al lado de donde se encuentra la memoria, en el hipocampo. Es decir, que todo está en el cerebro. El cerebro es la persona. Francis Crick dice que lo que vemos no es realmente lo que hay, sino lo que nuestro cerebro cree que hay. Por tanto no existe la realidad, sino la realidad que el cerebro crea haciendo la mejor interpretación que puede de acuerdo con su experiencia previa y la información limitada y ambigua que los ojos le proporcionan. Y el cerebro creó al hombre, se llama uno de los libros de Antonio Damasio. El título lo dice todo. He aquí la tesis del debate.

La antítesis la plantean Hacker y Bennet, en los Principios filosóficos de la neurociencia cognitiva. Creen que la neurociencia parte de un error al considerar que el cerebro es lo mismo que el ser humano. Confunden la parte con el todo, y ese fallo conceptual contamina sus resultados. El cerebro no piensa, sabe, ve, oye, cree o adivina, sino que es el ser en su totalidad quien lo hace. Se apoyan en Wittgenstein, quien dice: “sólo del ser humano se puede decir que tiene sensaciones, ve o es ciego, oye o es sordo y es consciente o inconsciente”.

Para mí éste es el gran debate de hoy. La realidad del cerebro dentro de la persona. Un debate entre científicos y humanistas, entre la biología pura y la metafísica. La síntesis del debate no está, ni mucho menos, servida. Son muchos los momentos de incredulidad que nos esperan conforme avanzan las investigaciones cerebrales, en las que todavía se sigue el camino de los hallazgos que encontró nuestro mejor científico, Ramón y Cajal. Es el dilema de siempre, ciencia y enigma, sueños y realidad. Sobre esto ya habló Cervantes en el enfrentamiento del Quijote con la vida.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 09/12/2021 a las 04:12h.