04/05/2010

ALGO POR LO QUE LUCHAR

Para algunos equipos ya sólo queda una batalla contra el tiempo. Todo lo demás es confuso. Y si el tiempo comenzó siendo una sombra lejana ahora es el árbitro definitivo que señalará el camino a los vestuarios del verano. Guardiola y Pellegrini abren sus cuadernos, cuentan las hojas que quedan y ponen el tiempo en sus pizarras. Saben que él estrecha todo y ya va llegando el momento en el que comienza a dejar de dar segundas oportunidades. Y eso que luchar contra el tiempo ya es algo. Porque lo malo, en la vida como en el fútbol, es que uno no tenga contra qué luchar. Lo malo es que te levantes una mañana y cuando mires alrededor sepas que ya está todo concluido y sólo puedes constituirte en espectador de tu propia nada. Pero en esta liga no es así. El dualismo imperial del Barça y el Madrid no es todo. Por fortuna, quedan muchos equipos con algo por lo que luchar. Quedan batallas y sombras. Todavía hay vida en este enorme escenario en el que ya comienza a echarse un telón que sólo tiene escrito en sus pliegues la palabra victoria o la palabra derrota. Son batallas vivas. Son sombras que nadie puede espantar. Y contra ellas luchan, por ejemplo, siete equipos del fondo de la tabla separados por sólo cuatro puntos. Luchan para amar el futuro. Luchan por huir del destierro. Y el Valencia lucha para vencer de una vez la sombra de Rafa Benítez. Y el Villareal por superar la amarga orfandad. El Sevilla por seguir en la aristocracia. El Zaragoza por parecerse a su pasado y el Mallorca por creer en un sueño. Esta liga está más viva que nunca. Ojalá el tiempo fuera como un chicle y pudiéramos estirarlo para retener esta emoción de lo que acaba.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 26/02/2020 a las 16:02h.