27/05/2006

ARCADIA

Como estamos en época de libros, entiendo que “El Koala” –el de opá yo viazé un corrá- haya dicho en una entrevista que si no fuera por la lectura y los perros ¡qué sería del hombre! Me imagino, por tanto, que el tal Koala es aficionado a la lectura, aunque sea mientras cuida a las ovejas, como hacía Miguel Hernández. Y se nota, por supuesto, tal afición, pues no hay más que ver la sensibilidad, altura de miras, pedagogía pública, calidad literaria y finura que tiene su canción, la del corral y las gallinas. Cierto, el primer día que la escuché sentí una especie de conversión paulina al rok rural, sobre todo por la estética teatral que se monta el susodicho cantante, ahí metido entre la paja y las cagarrutas de las mulas que son esencia de naturaleza. Ya está bien, me dije, de canciones intrascendentes, como las de Amaral o las zafias del verano, que si la playa, que si el sol, que si me molas o no me molas, en fin… Pues nada de eso, con “El Koala” nace un estilo que hunde sus raíces en la sabiduría de la antigua Grecia, más en concreto en la época presocrática. Pues el susodicho no pretende otra cosa que rescatar la antigua Arcadia en horario prime time y a escobazos musicales. La Arcadia, como dice don Quijote, representa la Edad de Oro de los antiguos, quienes vivían en pastoril vida gozando de la naturaleza. Pues esa armonía es la que nos ofrece El Koala, ya que, realmente todos deberíamos tener un corral y comernos los huevos de nuestras gallinas, no los que compramos en Mercadona o Simago, que a saber de que factoría industrial provienen, incluso si acaso son de gallinas. He aquí, por tanto, el mensaje profundo del Koala, la vuelta al mundo primitivo del idilio con las ovejas y con los carneros. Ahí se le nota la cultura, y la agricultura por supuesto, al joven. También nos demuestra que si uno lee libros no le salen granos y además puede escribir canciones profundas. Así que ya saben, como dice el del corrá, si uno no lee ni tiene un perro estará perdido en el mundo. En fin, yo tengo un perro y un día leí un libro. Ya creo que me salvo.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 28/06/2022 a las 20:06h.