22/05/2005

Ojos cerrados

A pesar de que estamos en el siglo XXI, Copernico todavía tiene que seguir demostrando que la tierra no es plana. Y Giordano Bruno sigue siendo quemado en la hoguera por hereje, por mantener que la base del conocimiento es la razón, y que la base de las religiones es la fe. Como dijo Voltaire, cuando aparece la razón, los milagros se van. Y así, todavía existen gentes recelosas de la ciencia, que es el jugo de la razón humana puesta en movimiento. Existen todavía gentes que creen que la ciencia es diabólica, cuando deberían pensar que si el mismo dios nos puso un cerebro tan productivo, es para que lo usemos sin cortapisas. Gracias a ella no adoramos al sol como un dios que cada mañana recorre el horizonte. Gracias a ella vamos venciendo las epidemias con vacunas, y no cánticos sagrados. Ni creemos que exista en nuestro cuerpo un destino cruel producto de una antigua ocasión pecaminosa. En todo caso, quien así piense, y se sienta por tanto indigno porque los primeros humanos pecaron, que haga el juego de poner en movimiento sus neuronas por si acaso descubre que eso tiene el mismo sentido que creer que los niños vienen de París, acunados en telas de seda por los picos de las cigüeñas.

Veamos, por tanto, a qué viene todo este mosqueo con la clonación. Como se ha visto en Corea, merced al doctor Woo Suk Hwang, es un sistema inigualable para dar esperanza en un montón de enfermedades mediante la regeneración de tejidos. Además, es legal en bastantes países y no se puede estrangular esta técnica porque se diga que una célula trasferida a un óvulo es ya una persona, y se trata por tanto de un asesinato. Para Bush, la clonación destruye vidas. Sin embargo, lo que ocurre es que destruye vidas inexistentes, y salva vidas ciertas, concretas, con nombres y apellidos. Habrá que controlarla política y moralmente, como todo, para evitar que surjan doctores Frankestein en cada esquina. Pero por ese miedo no se puede paralizar a la razón, a la ciencia, a la evolución. Sería como volver a mirar al mundo con los ojos cerrados.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 05/12/2021 a las 03:12h.