06/04/2018

LOS PÁJAROS DE DELLE ALPI

LAS CUATRO ESQUINAS

VOLAR, DUELO, AMBICIÓN, GASOLINA

LOS PÁJAROS DE DELLE ALPI

Cristiano Ronaldo llegó donde los pájaros. Rompió el viento mojado de la noche. Plasmó ante Buffon, donde estuvo el estadio Delle Alpi, un vuelo que lo mantuvo quieto en el aire. Medio segundo. Media eternidad. Toda una vida para un instante. Una lujuria de fútbol. De espaldas a la red, tumbado sobre el viento, envió un balón esquinado que llegó pidiendo los aplausos del mundo. Mirando al cielo remató Ronaldo. A más de dos metros del suelo. Cristiano desató la garganta universal de los locutores. Pájaros perdidos cruzaban el cristal de la lluvia. Los focos mojados miraron sorprendidos el aplauso de los aficionados de la Juve. Ronaldo se mojó las pupilas con la llovizna de la noche grande. Marcó un gol que llaman de chilena. Debería llamarse solo arte. Da igual el nombre. Solo arte.


DOS CONTRA EL MUNDO

No sería Cristiano el que es si no existiera Messi. No sería Messi el que es si no existiera Cristiano. Dos gigantes bajo las luces del mundo devorando dudas. Dos emblemas de la realidad levantando sueños, despertando la admiración persistente en cada partido. El más difícil todavía se convierte en una costumbre. El silencio, en una injuria. El halago, en una estrechez, pues si amas el fútbol todo lo que escuchas sobre ellos te parece insuficiente. Somos afortunados por ver en vivo lo que en el futuro leerán en las enciclopedias o verán en documentales sobre la memoria. En genialidad son hermanos y diferentes. Por eso desde siempre me ha parecido injusto compararlos. Alabemos al destino por ello y disfrutemos de lo excepcional por partida doble.


LA AMBICIÓN DE HUGO

Treinta años después el mundo se da la vuelta y vuelve a mirar a Hugo Sánchez. Le entregan el Marca Leyenda y se pone al lado de Cruyff, Zidane, Federer, Nadal... Hugo, que fue gladiador en la arena, serpiente inapelable sobre la yerba, dice que el tiempo pasa rápido, o que nosotros pasamos por el tiempo. Recuerdo su voracidad. Recuerdo su eficacia, su sangre fría o caliente, según las ocasiones, su ambición cada segundo o minuto u hora en esa estética del esfuerzo y el sacrificio que puede estar pareja con Ronaldo. Y también recuerdo aquellas celebraciones en las que su cuerpo de goma engañaba al aire venciendo la gravedad. Hugo tenía carácter. Odiaba el miedo. Jamás se echaba atrás. Su ambición ganadora y la del Madrid crearon un matrimonio de cinco Ligas seguidas. Grande manito.


GASOLINA AL FUEGO

Lo mismo que decimos que no nos gusta que la política se entrometa en el fútbol, porque lo esclaviza en sus mazmorras sectarias, hay que decir que tampoco nos gusta que el fútbol se entrometa en la política. Eso queda tan extraño como un pingüino en la selva o un camello en Alaska. Por eso me parece un sinsentido que Tebas se refiera a una posible aplicación del 155 en el fútbol, aunque sea de broma. La verdad es que es difícil saber si lo dijo así o lo exclamaba con todas sus sílabas. No echemos desde el fútbol gasolina al fuego político. Ya se bastan los políticos para vivir en una pirotecnia interminable. Cero a tebas en perspicacia. Es que del mucho hablar se deriva el mucho equivocarse, o en boca cerrada no entran moscas, como dice la sabiduría popular.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 09/12/2021 a las 05:12h.