Artículos

LA FUENTE DE LOS EUROS

26/10/2014

Imprimir artículo

Mis acusadores no han sido capaces de presentar testigos que asegurasen que yo alguna vez cobré o pedí a alguien una remuneración. Yo, en cambio, sí que presento un testigo irrefutable: mi propia pobreza. Así decía Sócrates a los que le acusaban no solo de corromper a la juventud, sino de cobrar dinero por ello. Y lo bello es que su pobreza material fue superada por su riqueza espiritual, la cual enseño a la juventud plasmándola en la búsqueda superior del bien y la belleza. Al final hubo de beber la cicuta que lo llevó al inmenso enigma que espera detrás de las sábanas sudorosas de la muerte. Y a nosotros, a los que habitamos la posteridad, nos dejó la esperanza de la batalla de los sentimientos contra la ausencia, diciéndonos, de manera racional, que hay fundamento para esperar que la muerte sea un bien, porque una de dos, o quien muere queda reducido a la nada y entonces ni siente ni padece, o, como dicen, la muerte es un cambio de morada, un tránsito en el que el alma se traslada de este mundo a otro. Ha llegado el momento de marcharnos, yo a morir, vosotros a vivir, nadie sabe con claridad cuál de las dos cosas es mejor, excepto quizá el buen dios, dijo antes de que la amarga cicuta le quemara la garganta y destrozara el cerebro más grandioso que ha habido entre los humanos, si aceptamos que el de Cristo era de la propia divinidad.

Pido perdón por esta digresión metafísica, que no he podido evitar, debido a su esencial belleza, porque el asunto va de esa justificación de la honestidad que Sócrates hace con su vital pobreza. El asunto me lleva al argumento, a sensu contrario, de que el hecho en sí de la riqueza de los políticos y adláteres, debería ser carga de prueba contraria. Que solo por haber accedido a la riqueza durante el servicio público, ya debe obligar a la palpable demostración de la causa de esos ingresos. Y si no existe una justificación clara de la procedencia de los fondos, que los jueces puedan escribir en sus sentencias que al no haberse justificado lealmente tantas propiedades, pisos, cuentas, etc… ya existe una razón de peso para la causa y la condena.

Deben ser ellos, los Pujol, los Bankia, los Undargarín, los merodeadores de Bárcenas, los de los ERE, y cualquiera que disfrute del cargo y a la vez de un crecimiento patrimonial, los que deben demostrar su honestidad. Esa, como en Sócrates, debe ser la prueba. Y la presunción de inocencia no debe sentirse violentada. Entre tanta maraña de legalismos y empresas instrumentales seguro que muchos se van a ir de rositas. La ley debería ser clarísima en este sentido. ¿Te has hecho rico en el cargo? Pues demuestra la fuente diáfana de los euros. Si no a la trena, y a devolver la pasta.

Últimas publicaciones

EL SUEÑO DE LA VIDA

EL SUEÑO DE LA VIDA

PERSISTENCIA. En cualquier rincón de cualquier lugar del tiempola oscuridad busca mi nombre,y tiene un juego de recuerdos que busca mi nombre,los días se pierden por los pasillos renacidos como olaso poemas subidos al lomo de los pájaros,las adelfas y ...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 878-84-9002-055-5

EL SUEÑO DEL AMOR

EL SUEÑO DEL AMOR

V. Cuando me abrazas todo es sereno en mi cabeza doliday la angustia se cae de la almohadaal recipiente donde hierve la luz de la ropa sucia,. cuando me abrazas se pierden los voraces pensamientosy siento que estoy tan dentro de ti amor que te consumo...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 789-84-9002-035-7

EL SUEÑO DE LA MUERTE

EL SUEÑO DE LA MUERTE

FINAL. Si me pides el corazón, te lo daré entero. Si me pides los recuerdos los escribiré y los pondré encima de una bandeja con su silencio cortado, para entregártelos y que luego puedas hacer con ellos los que quieras, imaginarlos dentro de ti por ...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 978-84-9002-011-1

DIOSES DE FUEGO Y AIRE

DIOSES DE FUEGO Y AIRE

Dioses de fuego y aire es un libro para los que aman el fútbol, y también para los que aman la literatura. Un libro para gozar de historias, sensaciones, pasiones y nostalgias que, transformadas en palabras, nos demuestran el enorme valor social del f...

[Editorial Eneida]
ISBN: 978-84--15458-23-4

Si desea recibir información de esta página: