Artículos

CHUPONES

10/02/2008

Imprimir artículo

Quien no crea en el cambio climático que observe cómo nos han robado el invierno. Estamos en febrero y es imposible ver esos estilizados chupones de hielo que colgaban de los tejados, esa niebla mañanera que se metía por los poros y llegaba hasta el tuétano de los huesos. Se han visto a veces, al amanecer, cuando el horizonte manchego produce un espectáculo de color incomparable, algunos rastros del rocío nocturno en los cristales de los automóviles, pero en cuanto la luz iza su imperio sobre los campos sube la temperatura hasta medias primaverales. Los árboles están confundidos, comienzan a abrirse por la corteza dejando ver las primeras gotas de sabia. Los pájaros no saben si emigrar o quedarse acurrucados en los muñones esperando que pase el fresco nocturno y venga el sol a seguir matando el invierno. Dice Millas, en su última obra, que quien ha sentido frío de niño ya lo sentirá durante toda su vida. Pero esta muerte del invierno ya no nos deja ni ese frío interior que nace en los años perdidos y se queda en el cuerpo esperando los que vendrán. Nuestro pasado crece alrededor de las estaciones y cada una de ellas acurruca, o acumula, recuerdos que sólo tienen sentido envueltos en idéntico escenario. Recuerdo que de niño cogí una vez un chupón que colgaba del alfeizar e intenté chuparlo, a la manera de un polo, y se me quedaron los dedos pegados en el hielo sucio. Los chupones eran como las lágrimas petrificadas que soltaba la casa al sentir los manotazos fríos de la ventisca. Y esa niebla que envolvía mi pueblo surtida con los humos pestilentes de la fábrica y la carbonilla de las chimeneas está esperando su turno. Eso es el invierno, una época en la que uno se abriga con sus recuerdos, un tiempo en el que uno se recoge al lado de un fuego y se queda horas mirando la llama, preguntándose el fenómeno mientras en los cristales el rocío crea pequeñas estrellas poliédricas, brillantes, indiferentes. El cambio climático no sólo acecha a nuestras zonas húmedas. También acecha a un cuenco de recuerdos que están buscando su estación.

Últimas publicaciones

EL SUEÑO DE LA VIDA

EL SUEÑO DE LA VIDA

PERSISTENCIA. En cualquier rincón de cualquier lugar del tiempola oscuridad busca mi nombre,y tiene un juego de recuerdos que busca mi nombre,los días se pierden por los pasillos renacidos como olaso poemas subidos al lomo de los pájaros,las adelfas y ...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 878-84-9002-055-5

EL SUEÑO DEL AMOR

EL SUEÑO DEL AMOR

V. Cuando me abrazas todo es sereno en mi cabeza doliday la angustia se cae de la almohadaal recipiente donde hierve la luz de la ropa sucia,. cuando me abrazas se pierden los voraces pensamientosy siento que estoy tan dentro de ti amor que te consumo...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 789-84-9002-035-7

EL SUEÑO DE LA MUERTE

EL SUEÑO DE LA MUERTE

FINAL. Si me pides el corazón, te lo daré entero. Si me pides los recuerdos los escribiré y los pondré encima de una bandeja con su silencio cortado, para entregártelos y que luego puedas hacer con ellos los que quieras, imaginarlos dentro de ti por ...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 978-84-9002-011-1

DIOSES DE FUEGO Y AIRE

DIOSES DE FUEGO Y AIRE

Dioses de fuego y aire es un libro para los que aman el fútbol, y también para los que aman la literatura. Un libro para gozar de historias, sensaciones, pasiones y nostalgias que, transformadas en palabras, nos demuestran el enorme valor social del f...

[Editorial Eneida]
ISBN: 978-84--15458-23-4

Si desea recibir información de esta página: