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El tiempo

12/12/2004

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Cuando me miro al espejo veo que me parezco cada día más a mi padre. Es el tiempo. La película de la existencia. Y en mi rostro veo la forja de piel y silencio que han creado los días, las fotografías coaguladas del ayer. Así, a veces, ese cristal es una especie de espejo retrovisor del pasado. Y miro lo que ya no es como si nunca hubiera dejado de existir. ¡Vana ilusión de permanencia! Como dice un personaje de Navokov nadie defraudará a los pobres gusanos del cementerio. Porque al mirar mi rostro veo el rostro de quien me hizo y siento como yo voy siendo él y como él sigue siendo una sombra detrás de la puerta de la memoria. Abro la puerta y cojo los frutos del recuerdo. Y el recuerdo vuelve a hablarme del tiempo, perfecto caldo de cultivo para las metáforas, para los enigmas, para las certezas heridas de lo fugaz.

Después de los años me miro al espejo y siento que la luz de los viejos días oscurece como un semáforo en la niebla. Los fascículos de la vida se van escondiendo en el baúl de la memoria y ya comienza uno a pensar que es más enorme el pasado que el futuro. El futuro es infinito en la adolescencia. Parece un país interminable en donde sólo existe el presente. Hasta que un día, con más años cumplidos que los que restan por venir, se mira uno al espejo y ve el rostro de su padre y le entra en el cuerpo un presentimiento de cadáver. La sensación de ser más viejo que la edad.

Servievant tempori, dice Tácito. Se sometían al tiempo. Y el tiempo, en el fondo, no es otra cosa que el origen del recuerdo. Y todo, como dice Séneca, puede sernos lejano menos el tiempo. Y así, cuando me miro al espejo veo la huella del pulgar de los años. Cada uno ha dejado un rastro reconocible. Algunos una arruga misteriosa, otros un deje de sombra en la mirada, los más duros una cicatriz marcando el entrecejo. Porque no olvidemos, como dice Heráclito, que el tiempo también es un niño que juega a los dados. En todo caso, me miro al espejo y siento que ahora los años corren cada vez más aprisa sin saber cuál es el destino del viaje.

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