Artículos

Salvar el mundo

01/09/2004

Imprimir artículo

Mientras Giuliani comparaba a Bush con Churchill, en la convención republicana, un ejército de pobres, inmigrantes y enfermos de Sida se manifestaba en Nueva York contra él. Estos son dos extremos de una realidad. Ni Bush es Churchill ni por supuesto el culpable de todos los males de la tierra. Seguramente, para Moore, Bush es el mismísimo diablo y para Aznar el salvador de occidente. Y los dos, obviamente, están siendo también extremos de una realidad. Moore –que se ha hecho rico contra Bush- lo es con un cinematográfico panfleto que pretende ser una demanda visual con pruebas irrefutables y se queda en una extensa octavilla visual que exagera los defectos y minimiza hasta la desaparición las escasas virtudes. Y Aznar lo es por enamoramiento, o mejor, por embobamiento, en el sentido de que el del bigote es capaz de ver sus dos o tres virtudes y obviar los innumerables defectos. Sobre todo el de su incultura, cosa que extraña en un ex presidente tan culto como Aznar, que incluso fue reclamado para aparecer en un programa de Sánchez Dragó.

Ambos, Moore y Aznar, son extremos de una realidad, como decía. Y así, en este sentido, los millones de pobres y los miles de enfermos de Sida piensan que si desaparece Bush desaparecerán sus males. Como si fuese una epidemia. Pobre Bush. Menos mal que le quedan los aznarianos. Esos que piensan que es como la purga de Benito, jarabe que lo mismo cura un retortijón que una fiebre voraz. Los dos se equivocan, repito. Bush no tiene la amargura en su interior de generar miles de muertos con su dedo de fuego porque quien aprieta el botón no es él, sino el presidente de los USA, un tipo que sea como sea suele terminar queriendo salvar al mundo a base de crearle más sufrimiento. Y quizá el problema sea ése. Esa maldita manía que tienen algunos de salvar el mundo.

En definitiva, de salvarnos a nosotros, pobres seres perdidos. Y es que esto de que le salven a uno da pavor. Véase si no el empujón que dio el estúpido reverendo Cornelius Horan al maratoniano Vanderlei da Lima, quien no es medalla de oro porque se acerca el juicio final, el Apocalipsis y el fin de la minifalda. Pues Bush es algo así, sólo que de manera profesional. No es el azote de la humanidad, como dice Moore, sino un Bruce Willis ineficaz que dispara sin norte. Lo que pasa es que aunque se pierdan sus virus pestíferos, los pobres seguirán siendo pobres y los inmigrantes inmigrantes. Será un consuelo meterse con él, pero si se va, en esta vida cruel quizá sólo ganemos en dejar de tener alguna que otra guerra. En fin, algo es algo. Pero a este mundo no lo salva ni la madre que lo parió. Ea.

Últimas publicaciones

EL SUEÑO DE LA VIDA

EL SUEÑO DE LA VIDA

PERSISTENCIA. En cualquier rincón de cualquier lugar del tiempola oscuridad busca mi nombre,y tiene un juego de recuerdos que busca mi nombre,los días se pierden por los pasillos renacidos como olaso poemas subidos al lomo de los pájaros,las adelfas y ...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 878-84-9002-055-5

EL SUEÑO DEL AMOR

EL SUEÑO DEL AMOR

V. Cuando me abrazas todo es sereno en mi cabeza doliday la angustia se cae de la almohadaal recipiente donde hierve la luz de la ropa sucia,. cuando me abrazas se pierden los voraces pensamientosy siento que estoy tan dentro de ti amor que te consumo...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 789-84-9002-035-7

EL SUEÑO DE LA MUERTE

EL SUEÑO DE LA MUERTE

FINAL. Si me pides el corazón, te lo daré entero. Si me pides los recuerdos los escribiré y los pondré encima de una bandeja con su silencio cortado, para entregártelos y que luego puedas hacer con ellos los que quieras, imaginarlos dentro de ti por ...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 978-84-9002-011-1

DIOSES DE FUEGO Y AIRE

DIOSES DE FUEGO Y AIRE

Dioses de fuego y aire es un libro para los que aman el fútbol, y también para los que aman la literatura. Un libro para gozar de historias, sensaciones, pasiones y nostalgias que, transformadas en palabras, nos demuestran el enorme valor social del f...

[Editorial Eneida]
ISBN: 978-84--15458-23-4

Si desea recibir información de esta página: