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El juzgado Gil

14/08/2001

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Teniendo en cuenta que nuestro dicharachero alcalde Gil tiene alrededor de 250 procedimientos en los juzgados de Marbella, yo creo que sería de justicia crear en su ciudad un juzgado para él solo. El recinto litigante, evidentemente, no tendría número, y se llamaría simplemente El juzgado Gil. Tendría sus propios jueces, sus propios fiscales, una policía judicial propia, y a poder ser con funcionarios fúnebres, de esos que así que los miras al rostro sabes que son la esencia del funcionario existencial. Sí, los funcionarios deben ser gente estoica, asceta, casta, aburrida, una especie de monje judicial, ya que sin son amantes de los placeres de la vida, cualquiera sabe cómo podría el diablo en persona tentarlos y asentarlos en el vicio. El problema de ser juez, fiscal u oficial judicial en Marbella, es que es tanta la paganía que irradia el alcalde y su cohorte, que ha de estar uno todo el día evitando tentaciones. El sol, las dunas de arena, los vergeles árabes, las discotecas libertarias, las legiones de mozas en top-less, la artesanía del placer, todo, todo, hace de Marbella una especie de Gomorra en la que es difícil mantener la virtud. Así que luego pasa lo que pasa. Eso que ahora se sabe, que algún personal cae rendido ante la cara oculta de la fuerza y todo se convierte en una especie de infierno en el que pecar es un alivio. Y luego vienen esos chistes malos sobre aquello de que en el infierno se pasa muy bien, y el cielo es aburrido. El asunto es serio.

Porque Marbella no es sólo la Meca del Gustirrinín, también es la Meca del embrollo judicial. El alcalde no sólo tiene la panza más gorda de España, la nariz más tortuosa y la lengua más hiperbólica, sino que tiene también el mayor número de procedimientos judiciales. Y no sólo en España, creo que también el mundo. Pronto se verá con claridad en el Guinnes, ya que supera en dos o tres a un italiano cuyo nombre es impronunciable. Por eso, anda nuestro alcalde cabreado, ya que merced al robo de tres de sus sumarios, se le pone difícil conseguir el récord.

Ahora bien, si se crea un nuevo juzgado, El juzgado Gil, gracias a la posibilidad de poder tener jueces para él solo, podría aumentarlos y así conseguir la primacía. ¿No hay jeques árabes, potentados, actores de fama, que tienen un hospital, un barco o un hotel para ellos solos? Pues que me digan por qué Gil, ganándoselo a pulso, no podría tener su propio juzgado. Y además con su nombre. Luego, más tarde, cuando llegue ese momento que a todos nos espera, también podría ponerse su estatua rodeada de legajos y sentencias. Ea.

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