Artículos

El virus

19/01/1995

Imprimir artículo


Hace unos días que la lógica anda perdida en turbulencias extrañas. Todo el sistema informático, concebido en una racionalidad matemática, comienza a echar humo por sus orejas de plástico cada vez que le enciendo el cerebro. Determinados argumentos son vilmente rechazados cuando pretendo introducirlos en la pantalla. ¡Increíble! Son rechazados por una máquina que desde sus células electrónicas ha aprendido, por sí misma, a hilar los conceptos que encierran las palabras. Nos enzarzamos en una extraña pelea, razón-conciencia quizá, lógica concebida en vértices claros y concisos frente a retórica, contradicción, paradoja, acumulación de sensaciones, retruécanos mentales, seguramente. Jamás pudiera creer que el ordenador impusiera su sistema de utilidad, su carácter y su esencia de medio a la imperiosa preeminencia del fin, que no es otro que un servicio técnico a mi primacía animal, la cual, según dicen, es de arbitrariedad divina.

Así, llevo varios días sin utilizar los archivos de su memoria, ni las citas artesanalmente seleccionadas y ordenadas, las frases del instante, esos trucos disqueteros de currinche de otoño, la mediatización electrónica que facilita la traslación de mis opiniones, opciones, hilaridades y tristezas cotidianas. Estas palabras que tiene entre sus dedos, sufrido lector, sin ir más lejos, son carne de vieja olivetti destelarañada y puesta en la mesa, antiguo reino ya del IBM blanco. ¡Qué sensación! Es como ver el AVE al lado de una máquina vapor del diecinueve.

Todo se inició, como indicaba en las primeras letras de este suelto, hace unos días; concretamente aquel en que Barrionuevo, en cualquier hangar del Congreso, realizó su "Epístola Inmoral a Baltasar" en un extraño intento de justificar lo amoral mediante la capacidad de resistencia a la violencia que genera la verdad. Estaba describiendo su rostro redondo y simpático, su voz blanda, su pecho desnudo y el rapto, manu militari, de la lógica más aplastante en una fría mañana de invierno cuando el ordenador comenzó a dar señales de rebelión ante la hilera de palabras que ordenaba lucieran en la pantalla. Poco a poco el articulo se fue llenando de afirmaciones negativas y negaciones afirmativas. Esta fue la frase que atribuía a Barrionuevo y que, en una especie de big bang metafísico, fundió los fusibles racionales del instrumento: justifico lo que no he hecho porque todo el mundo piensa que hice lo que niego y establezco las causas y el perdón de lo que no hice.

Posteriormente, todos los políticos comenzaron a decir que comprendían a Barrionuevo pero que no lo justificaban. Precisamente es al revés. Racionalmente puede haber quien justifique lo que se supone que hizo, pero es absolutamente imposible que nadie comprenda lo que dice, salvo en clave surrealista, que lleva tiempo pasada de moda. El Grupo socialista lo comprendió y apoyó, y entonces, comenzó a echar chispas el ordenador, a no admitir la contradicción, la ilógica, lo peregrino del intelecto y se quedó, de repente, mudo como un Serra. Si, ése, el Vicepresidente, que tenemos un number two intermitente, a ratos mudo y a ratos silente.

Según mi médico informático, Barrionuevo, el GAL, el discurso de Felipe ante Gabilondo, el de la segunda y atenta lectura, en texto, como la poesía, sin recitación sentida y sin ojos rabiando de ira por la honra mancillada, no tienen la culpa, sino que todo se debe a un extraño virus que ha contaminado miles de memorias informáticas estas navidades. Esa es la percepción cientifista, fría y aséptica. Yo creo que no. Ha sido una rebelión de la lógica primigenia, de la sensatez jurásica, ya que ante el increíble atropello que está recibiendo estos días la razón elemental ha sacado de quicio hasta las pacíficas máquinas de procesar las razones y se niegan a escribir más atracos a la evidencia. Barrionuevo, realmente, ha sido el virus que ha desmelenado las memorias de los ordenadores en estas navidades.

Últimas publicaciones

EL SUEÑO DE LA VIDA

EL SUEÑO DE LA VIDA

PERSISTENCIA. En cualquier rincón de cualquier lugar del tiempola oscuridad busca mi nombre,y tiene un juego de recuerdos que busca mi nombre,los días se pierden por los pasillos renacidos como olaso poemas subidos al lomo de los pájaros,las adelfas y ...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 878-84-9002-055-5

EL SUEÑO DEL AMOR

EL SUEÑO DEL AMOR

V. Cuando me abrazas todo es sereno en mi cabeza doliday la angustia se cae de la almohadaal recipiente donde hierve la luz de la ropa sucia,. cuando me abrazas se pierden los voraces pensamientosy siento que estoy tan dentro de ti amor que te consumo...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 789-84-9002-035-7

EL SUEÑO DE LA MUERTE

EL SUEÑO DE LA MUERTE

FINAL. Si me pides el corazón, te lo daré entero. Si me pides los recuerdos los escribiré y los pondré encima de una bandeja con su silencio cortado, para entregártelos y que luego puedas hacer con ellos los que quieras, imaginarlos dentro de ti por ...

[Ediciones Hiperión, S.L.]
ISBN: 978-84-9002-011-1

DIOSES DE FUEGO Y AIRE

DIOSES DE FUEGO Y AIRE

Dioses de fuego y aire es un libro para los que aman el fútbol, y también para los que aman la literatura. Un libro para gozar de historias, sensaciones, pasiones y nostalgias que, transformadas en palabras, nos demuestran el enorme valor social del f...

[Editorial Eneida]
ISBN: 978-84--15458-23-4

Si desea recibir información de esta página: